Reivindicando el derecho a trabajar y a disfrutar

En un mundo donde resuenan las palabras crisis, fin del trabajo, descenso de salarios, recorte de presupuestos y de créditos, llegamos a este primero de mayo de 2012, día emblemático cuyo trasfondo tiene poco para festejar. Me gustaría contarles a las almas de esos mártires de Chicago que la jornada laboral se ha reducido a seis u ocho horas y no decirles que aún hay empresas que proponen jornadas de doce horas para ofrecer salarios que apenas superan los mil euros.

También me gustaría decirles que ahora se permiten las manifestaciones, se censura la represión policial aunque sigue ocurriendo. También les diría que ahora existe el mobbing, el acoso laboral, que implica un maltrato psicológico a los trabajadores y que da tanto trabajo a mis colegas psicólogos en el tratamiento de las víctimas y a abogados y jueces en las demandas posteriores para resarcir el daño. También me gustaría decir que los gerentes saben liderar pero aún debemos intervenir los coaches en muchas empresas para trabajar sus habilidades directivas y su empatía. Me gustaría decirles que la mujer no posterga más su maternidad por su carrera y que el empresario valora que ella sea una parte importante en la creación de la especie. Me gustaría decirles que ya no importa si eres comunista, socialista, capitalista porque en el fondo, todos quieren lo mismo: vivir, salir a trabajar, ganar el pan sin el sudor excesivo de su frente y ser felices. Me gustaría decirles que la medicina y la psicología curan los males del siglo veintiuno pero sólo son antídotos temporales para funcionar un poco mejor. Nos queda el coaching, que tampoco es una panacea pero ha llegado para decirle a la gente que puede ser lo que quiere ser, siempre que se lo proponga y establezca metas y objetivos posibles.

La reivindicación del mundo actual es tener derecho a disfrutar. Si nuestros abuelos exprimieron su físico a diario para lograr sus propiedades y coches, ahora los jóvenes de hoy, con licenciatura y algunos másteres se preguntan dónde podrán hacer ejercicio de su derecho a trabajar. Mientras otros más listos emigran hacia tierras con más oportunidades, quedan los que no pierden las esperanzas. Los que se levantan temprano, estudian, salen adelante pese a las adversidades y los emprendedores que no se conforman con las cifras del paro o con los datos del Euribor. Los que sueñan despiertos que otro mundo es posible y crean cada día nuevas acciones para cambiarlo. Los que creen y quieren hacer, esa es la raza de hombres y mujeres que vale la pena homenajear en esta fecha tan especial.

© Leticia Brando, 2012. Toda reproducción del texto está permitida siempre y cuando se cite la fuente original.

Anuncios

Una respuesta a “Reivindicando el derecho a trabajar y a disfrutar

  1. Pingback: ¿Sabes escribir tu propio guión? | Letbrando's Blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s