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Hombres perros, mujeres gatas y reivindicando el realismo

Mientras en España aún se escuchan los ecos del triunfo del PP en las últimas elecciones, para no perder la costumbre estuve pensando en el amor. Pero no en cualquier tipo de amor. Estuve pensando en los amores perros y gatunos.(*)

En el marco de un documental que escribí y produje sobre el amor, titulado “Ni contigo ni sin ti pero a solas conmigo”, que fue filmado en Barcelona, Buenos Aires, Montevideo y México, aproveché para hablar sobre las diferencias entre perros y gatos con mi amigo, el escritor Francesc Miralles, partidario del amor gatuno. Ciertamente, el perro es más dependiente y necesita que lo saques varias veces a la calle. El gato se muestra independiente, solitario y suele demandar poca atención. Por lo demás, el gato acompaña sin demandar atención. Es diferente el perro que busca que le mimes, le hables, juegues con él y hasta que le digas que le quieres. Pensando en personas, cuando hablamos de un hombre que actúa como un perro, solemos pensar en alguien que engaña, es ruin y actúa con malicia. Cuando se habla de un hombre que es un perro faldero, pensamos en un tonto que acepta sin chistar todo lo que su mujer le dice. Contrariamente a esta expresión, existe la de fiel como un perro. Todo lo aguantarás porque como tu perro, ese hombre te espera, te celebra y te venera. En cambio, si le decimos a una mujer que es como una gata, aludimos a su astucia, sensualidad y flexibilidad. Si pensamos que además en Brasil se le dice gatinha a la chica guapa, entonces da más ganas de maullar que de proferir ladridos.

Al mismo tiempo, pensemos en nuestras relaciones. Si ladramos a nuestra pareja y a nuestros amigos como un perro, si demandamos constantemente cariño y una jornada intensa de atención, a la corta o la larga, el otro se aburre de nosotros. El mundo actual requiere de seres independientes y no dependientes. Nuestros resultados son diferentes si actuamos como un felino. La mujer de Francesc me confesó que ella cree que sus trece años continuados de amor se deben a que ella actúa como una gata: es silenciosa, independiente, deja espacio, no se entromete en su decisiones pero está presente. Pero más allá de cultivar el amor perruno o gatuno, Francesc opina que debemos cortar con la fantasía romántica que instaló “Madame Bovary”, la novela de Gustave Flaubert. En este libro, la heroína está insatisfecha de su matrimonio con un médico mediocre y rechaza su rol de madre. Se evade leyendo novelas románticas y buscando amantes que le prometan una mejor vida. Francesc cree que el secreto del amor estable es dejar de pensar que uno se tiene que quemar por dentro para sentir amor. El realismo o la aceptación del otro como un ser común y silvestre evita dolores de cabeza y desazones del corazón. Tanto se pide al otro de una forma intensa y rápida que las relaciones suele ser tan fugaces como los destellos de la pasión.

Este mismo realismo pero con una perspectiva más despiadada manifestaron algunos hombres argentinos y uruguayos al ser entrevistados para el documental. Los barceloneses suelen separarse o divorciarse cuando su pareja no les hace feliz. Los argentinos y uruguayos prefieren continuar su relación y recurren a amantes estables o esporádicas para volver a arder como Emma Bovary. Ya no hay amor, mucho menos pasión, ni siquiera caricias, ni comunicación ni comprensión pero subsiste el suficiente compañerismo para continuar con su matrimonio y no romper la armonía familiar. La familia triunfa sobre la pareja. En esta sociedad de perros fieles a la institución familiar, más partidarios de las obligaciones que de prodigar afecto, las esposas deberían circular como gatas y buscar nuevos tejados para reposar. Pero muchas no quieren o creen que no pueden.

(*) Columna realizada para la edición de diciembre de 2011 de Bernik Magazine

La confianza como la clave de éxito en las organizaciones y en la vida

Paralelamente al desarrollo de la psicología organizacional positiva, que apunta al logro de un liderazgo óptimo y un management efectivo que produzca una mejor calidad de vida de los trabajadores,  también ha surgido la organización positiva. Las prácticas positivas de este tipo de organización tienen bien claro que el negocio está conducido por las relaciones. En la base de estas relaciones, el fundamento es la confianza. La confianza es la que permite que el liderazgo se realice de modo productivo y es también la fuerza que permite regenerar y reforzar ciertos procesos.

Todavía hoy en el mundo de los negocios hay una gran variedad de dinámicas que están desafiando a la confianza en sus diferentes niveles. Las fusiones y adquisiciones, las reducciones de plantilla, las iniciativas de cambio, la velocidad de las demandas del mercado, duros controles al compartir la información pueden poner el interrogante sobre la confianza. Cuando la confianza se erosiona, las relaciones son comprometidas y las personas se callan, se retiran y dudan de involucrarse. Sin confianza, los trabajadores tienen poco interés en ser creativos, tomar riesgos y colaborar. Ese poder generativo comienza a menguar y la performance disminuye.

De todos modos, se necesita las dos facetas: la construcción y la destrucción. La confianza, la traición y la reconstrucción de la confianza se requieren para llegar a la confianza sostenible. Las relaciones pasan por etapas. Puede que el jefe que nos contrató y que admirábamos, en el correr de los años se transforme en un ogro autoritario. ¿Pero este cambio de perspectiva depende de la confianza? Sin lugar a duda que sí. En la medida que ese líder se muestra cercano, honesto, sincero, comunica con empatía tanto lo bueno como lo malo, esa persona se siente respaldada. Pero si el jefe se distancia, mantiene secretos que sólo comparte con la cúpula directiva y comunica parcialmente la información sobre los rumbos de la empresa, puede que la confianza comienza a sufrir pérdidas. Aunque si al comienzo, percibí al jefe como una figura positiva y motivadora, puedo volver a confiar en él en la medida que él cambie su actitud. Para recuperar la confianza, se debe promover la apertura y reformular la comunicación. Podríamos decir que la confianza se gana con facilidad, se pierde por malas actitudes y se recupera por buenas actitudes.

Aunque la confianza no sólo la necesitamos para liderar equipos, también la necesitamos para comunicar efectivamente como oradores, políticos o presentadores. Esto es un asunto que menciono constantemente a mis alumnos de Hablar en público y espero transmitirles a la nueva edición del curso Coaching y PNL para hablar en público con eficacia y en la próxima edición del seminario El valor de valorarse que comienzo el 19 de julio. Porque ellos pueden tener una excelente voz, entonar con precisión, hacer pausas adecuadas, vocalizar perfectamente, caminar de una forma elegante y decidida pero cuando miran a su público, si en su mirada sólo hay un discurso perfectamente armado, bonito pero que no transmite verdad, entonces de poco sirve lo que se comunique. Hay muchas personas  que carecen de una buena voz o de una postura erguida y segura, como solemos recomendar a las personas que quieren mejorar sus dotes de oratoria pero sin embargo, transmiten honestidad y confianza. La gente compra su propuesta porque les cree. Hay una extensa variedad de oradores con voz preciosa, perfecta entonación y un mensaje repetitivo y falso, que aprendió perfectamente porque se lo escribieron.  De ahí que en la política, sólo se cree al que uno piensa que escribió sus ideas y guión. Bill Clinton lograba eso. Interpretaba de una forma tan verdadera cada discurso que era imposible dejarse de cautivar por sus palabras y de ahí que hoy sea uno de los conferenciantes más caros del mundo.  Más allá de sus detractores que han dicho que es un gran actor, creo que en realidad él es un gran intérprete de la realidad que le ha tocado vivir y de ahí que la gente confíe en su discurso y compre su mensaje. Porque siempre interpretamos pero no somos actores. El orador transmite el discurso de una persona real mientras que el actor se basa en un guión para encarnar un personaje de ficción.

Quizá quede más claro el  tema de confianza, del que he hablado varias veces en radio y televisión. Los dejo con un programa que hice en Hola Barcelona donde hablo justamente de ese valor:

De la creencia en mí, en ti a la creencia en nosotros

Aquí os dejo con una parte de la columna “El ángel viste de Prada” que salió en noviembre de 2010 en la revista uruguaya, Bernik Magazine donde hablo de creencias y de parejas de leyenda como John y Yoko.

Decía John Lennon que no creía en nada. Ni en Dios, ni en Jesús, ni en Hitler, ni en Buda, ni en el Mantra, ni en Elvis, ni en Bob Dylan, ni en Los Beatles. Sólo creía en él y en su mujer Yoko Ono. Esta creencia en ese amor que todo lo podía es lo que inspiró gran parte de su obra solista y lo que impulsó su protesta en la cama contra la guerra de Vietnam hace ya más de cuarenta años. El amor como arma de destrucción masiva contra la intolerancia, la guerra y la codicia. Ayer nomás pasaba todo esto pero hoy las mujeres y los hombres de todo el mundo siguen creyendo que el amor los puede acercar a la paz y a la conquista de la felicidad en la Tierra.

Individualismo. Egocentrismo. Amor descartable. Vínculos líquidos. Son sólo algunos términos más nombrados en el siglo XXI. La pareja y la familia como ideal frente a una creciente cantidad de personas frustradas luego de hacer una gira nocturna por bares y discotecas. Barcelona, que es considerado un centro cosmopolita y de ocio, es una muestra evidente de esta frustración. En los ámbitos más exclusivos de la llamada ciudad condal, la estética cuidada y la música ensordecedora no aseguran la posibilidad de entablar una comunicación profunda y honesta. Las treintañeras y cuarentonas más sofisticadas lucen sus mejores vestidos de Gucci, Carolina Herrera, Chanel, Christian Dior y se alzan en sus zapatos Salvatore Ferragamo y dejan que sus piernas torneadas recorran los pasillos del último restaurante lounge de moda. Las veinteañeras se conforman con unos tops comprados en Zara o en Mango y lucen sus cuerpos trabajados en horas de gimnasio. Todas desfilan por esos locales ostentando una seguridad que se esfuma cuando son apenas miradas por los guapos de turno.

Al mismo tiempo, esos guapos y no tan guapos, menos ansiosos y más despreocupados, apoyan sus espaldas y sus bíceps en la barra y miran el desfile de esbeltas, rellenitas, bellas, no tan bellas y seres deseosos de volver a creer y alejarse de las malas experiencias. En realidad, ellos también tienen la fantasía de conocer a alguien y hacer su vida menos solitaria pero la paciencia es una virtud masculina que no siempre la detentan muchas mujeres. La ausencia de ansiedad ante la posibilidad de tener una nueva pareja es menor en el hombre, especialmente en Barcelona, donde hay más sobredosis de estímulos y de ofertas de nuevas chicas para conocer. En cambio, en Montevideo, los divorciados de treinta, cuarenta y cincuenta años, no tardan mucho en volver a creer en otra chica para compartir sus días.

Así le ha pasado a mi amiga Gabriela, que tras separarse de su marido de más de diez años, él ya tiene una nueva novia, que le asegura que la ha conocido a los dos meses de dejar y que le está sirviendo de paño de lágrimas mientras supera la ruptura de mi amiga. Gabriela lo tiene más difícil porque hombres de más de cuarenta años que estén libres no es algo que abunde en la capital de Uruguay. A sus treinta y ocho años, recibe invitaciones de señores de cincuenta o de jóvenes de veinticinco y ahora está en la disyuntiva de hacerse monja budista o instruir a los jovencitos en el arte amatorio. En realidad, gracias a esta separación, Gabriela tomó conciencia que la ausencia de pareja no implica que una persona sea un ser solitario y huraño. Ahora, Gabriela disfruta del amor hacia su familia, sus amigas, sus dos hijos y su trabajo como voluntaria en una organización no gubernamental.

Cuando llegue el momento, Gabriela volverá a creer. Porque los divorcios aumentan tanto como las dificultades de comunicación entre propios y extraños pero las personas siguen aspirando a la unión. No importa que el alma y el corazón estén heridos de guerra tras varias rupturas. Ningún día es tirado cuando el corazón siente. La pena se hace eterna sólo cuando no nos atrevemos a darnos una nueva oportunidad. A veces, la nostalgia puede ser un arma que nos permite seguir caminando y nos da esperanza. Si tenemos un buen recuerdo de nuestro pasado amoroso, vinculado a la dicha y la felicidad, seguramente volveremos a repetirlo en el presente. Tal vez en el futuro, podamos construir una pareja de leyenda como la de John y Yoko.

© Leticia Brando, 2010. Toda reproducción debe citar el texto original.

¿Conocemos cuál es nuestro propio valor?

¿Cómo generar la mejor versión de nosotros mismos tanto en la familia, con nuestros amigos y en el trabajo? Para no saturarnos con los problemas que nos plantea el día a día, debemos reconocer nuestras cualidades más originales. En otras palabras, debemos tener el valor de valorarnos. Para ello, debemos contradecir la imagen negativa que puede surgir de nosotros mismos y generar una nueva versión de cómo queremos ser y cómo queremos que se desarrollen nuestras relaciones con los demás.

Bondad, confianza, paz, humildad, respeto, flexibilidad, disciplina, serenidad no son meros conceptos abstractos. Se pueden llevar a la práctica. Los valores positivos fomentan buenos pensamientos. Los buenos pensamientos promueven que utilicemos palabras adecuadas para nuestra comunicación con los otros. A su vez, esas palabras permitirán que hagamos y los otros hagan acciones realmente efectivas y productivas. Nadie recuerda qué hemos dicho pero sin embargo, siempre se nos recuerda por nuestras acciones. Los hechos son decisivos. Todo esto fomenta la cooperación, la justicia y la comunicación.

Nuestra posibilidad de éxito en el amor, amistad, trabajo y relaciones en general, depende del reconocimiento que hagamos de nuestro potencial. Nuestro potencial no está en los estudios que tengamos ni en la experiencia sino en la actitud que hemos asumido ante las crisis y obstáculos y del uso que demos a valores como amor, paz, felicidad, bondad, respeto, confianza. Sólo si reconocemos cuáles son nuestras capacidades, podremos lograr nuestros objetivos. Sobre esto tratará el seminario “Diseña la vida que quieres con técnicas de coaching y meditación”, que se celebrará el 20 de noviembre de 2010 en el Fnac de L’Illa. Además de aplicar técnicas propias del coaching, la terapia sistémica y la meditación, el objetivo central es que las personas logren construir una versión alternativa de sí mismos, que los conecte con sus valores más positivos.

En el seminario Diseña la vida que quieres, la idea es reconocer nuestros valores internos para lograr nuestras metas. El coach necesita que el cliente sepa sus cualidades, las valore y las cultive. No hay que temer reconocer las cualidades porque son ellas las que nos permitirán llegar adonde queremos llegar.

El primer paso para valorar nuestro potencial es recordar que en cada parte de nuestro ser, tenemos la cualidad de la pureza. En Occidente, la palabra pureza suele asociarse con movimientos religiosos que promulgan la abstinencia total de placer. Pero en realidad, la pureza es esa cualidad que empleamos en nuestra vida laboral y personal para huir de los ruidos, de las distorsiones en la comunicación y de las tensiones en la oficina. Cuando alguien se está comunicando con nosotros de manera agresiva, poco cortés o con indiferencia, nuestro ser puede reaccionar entrando en ese mundo de ruidos y voces elevadas o bien, puede apartarse y buscar su instante de luz. Del mismo modo, cuando tenemos un plan que parece lleno de obstáculos, como planear una boda o conectar un nuevo equipo tecnológico en nuestra oficina, y nos tardan en hacer las invitaciones o bien los servidores se caen, lo mejor es buscar nuestra pureza, nuestra paz interna, nuestro optimismo y claridad que nos llevarán a encontrar una solución.

Para encontrar rápidamente la pureza y no dejarnos contaminar por los ruidos, gritos, agresiones externas, debemos cultivar el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás. La falta de respeto quita libertad y bloquea el camino. En cambio si he respetado eso que he querido ser, el respeto volverá a nosotros mismos.

Respetar cosas es tan provechoso como respetar personas. La liberación del ser llega cuando no ridiculizamos la fealdad ni la pobreza y no nos volvemos arrogantes por ser bellos, inteligentes y ricos.

El respeto implica la cooperación, la aceptación del diferente pero también implica reconocer nuestra particularidad y nuestro espacio propio. Muchas personas han vivido sus vidas siguiendo las expectativas de los demás. El hijo abogado que estudia la carrera por seguir una tradición familiar pero que no respeta sus inquietudes e intereses y al mismo tiempo. Mientras tanto, sigue trabajando siendo un arquitecto frustrado y luego culpa de sus males a una familia opresora y exigente. ¿Pero quién es responsable? ¿Podemos seguir culpando a los otros una vez que somos adultos? Sin duda, la familia ejerce una fuerza descomunal en la personalidad del individuo. Por eso, para nuestro beneficio, es importante crear nuestras propias ideas, creencias, opiniones y crear nuestra propia visión de nosotros mismos. Cada uno es el responsable de sus bienes y sus males. La famosa frase que hoy se repite casi como un cliché nunca ha sido tan cierta: todos somos los creadores de nuestro destino. Así como debemos respetar a los que no dibujan y pintan como nosotros, debemos aprender a dibujar y pintar el mundo que queremos.

Y les dejo con un programa que hice en “Hola Barcelona” donde hablo de todo esto:

©Leticia Brando, 2010

Opciones en el presente y personas desechables

Internet ofrece muchas opciones. En un click, entramos en la tienda Dior y compramos el bolso modelo Pochette. Seguimos navegando y compramos unas vacaciones en Punta del Este. Desde Facebook, recibimos links a artículos de economía, belleza y política. De esa información, seleccionamos qué leemos, recomendamos y desechamos. También lo hacemos con las personas: seleccionamos a quién escuchamos, queremos y descartamos.

Esta facilidad de elegir las opciones que nos da la vida tiene que ver con la selectividad. Tenemos los cinco sentidos que nos permiten percibir el mundo. Cada percepción depende de nuestra biografía, experiencia de vida y teorías que hemos internalizado de nuestra familia, escuela, sociedad y cultura. Al percibir diferente, también seleccionamos de forma diversa. Hay seres muy cuidadosos y otros más propensos a absorber apasionadamente los datos que el mundo les ofrece. De estos últimos es mi amigo Jordi, un arquitecto de treinta y cinco años, que reconoce que no puede estar solo. Termina con una novia y a los dos meses ya conoce otra chica que le endulza la vida, y así en un ciclo interminable. Cuando le preguntas cuál de esas novias ha sido realmente la chica con la que él se ha querido establecer, tener una familia y comenzar un proyecto juntos, él dice que quizá la segunda de sus ocho novias. Cuando se le pregunta si está enamorado de su actual pareja, él dice que no lo suficiente pero reconoce que le resulta cómodo tener una pareja con la que compartir salidas y fines de semana.

Muy distinta es la actitud de mi amigo Andreu, un psicólogo de cuarenta años. Sólo sale con alguien si realmente siente atracción, deseo y un sentimiento cercano al amor. Él cree que su tiempo vale oro. En cuanto percibe que no siente ni sentirá amor por la chica que está conociendo, toma distancia y se aleja. Suele ser sincero y comunica con lujo de detalles sus razones para no amar. Durante su última relación, Andreu se encontró con una cuestionadora de su saber y hacer. La chica abandonada, reclamó amistad y consideración y pidió conversar personalmente. Él decidió dejarla por teléfono aunque ambos viven en la misma ciudad. Esta insistencia hizo que Andreu transformara su ser habitualmente paciente y bondadoso.

Acostumbrado a desechar la información que va recibiendo en la bandeja de entrada de su mail, decidió que esta mujer debería ser desechada y olvidada, como uno de esos spam que uno recibe diariamente. No sólo se negó a tomar un café, sino que además terminó convencido que era una obsesiva al estilo Glenn Close en “Atracción fatal”.

Si durante la relación esta chica se había mostrado cálida, comprensiva, empática y cariñosa, ¿qué había sucedido que Andreu ahora la consideraba un ser horroroso? Quizá porque parece que el reloj se detiene cuando sentimos peligro y miedo. Esa paralización hace que nos olvidemos el pasado feliz con una persona que en el momento presente nos está importunando. Cuando nos sentimos atacados por alguien que nos provoca, podemos ser emocionalmente eficaces y contestar con una frase llena de amor y paz. Pero también podemos actuar reactivamente y atacar con más fuerza al contrincante. Andreu suele ser muy hábil en sus relaciones, pero esta vez, sintió que ella sentía demasiado por él y atacó rechazando y repudiando la intención amistosa de ella. Mi amigo actuó como el niño que golpea a los menores en la escuela para proyectar fuerza en sus colegas de clase.

Al final, no es más que la demostración de un rasgo femenino el hecho de buscar explicaciones en asuntos del corazón. La necesidad humana de cerrar los asuntos hablando y hablando. No siempre esa pasión por las palabras dichas es entendida por algunos ánimos masculinos. Confío que Andreu descubra las trampas de la percepción de su cerebro, tome distancia y relativice. Eso es madurar. Eso es recordar y amar lo que vivimos y sentimos.

Podemos desechar mails, links, información, objetos, pero nunca podemos desechar personas, salvo que hablemos de maltratadores y autores de similares bajezas. Las mujeres y los hombres no somos productos desechables. Tenemos alma, voz y voto. A veces nos equivocamos. A veces acertamos. Pero al final de cuenta, como canta la gran Chavela Vargas, siempre volvemos al lugar donde amamos la vida.

(*) Columna escrita por Leticia Brando en la edición Invierno de Bernik Magazine, mayo 2010

Gestión del tiempo: conciliando vida laboral con personal

El aspecto más común en el manejo del tiempo es que las personas suelen ser reactivas en vez de proactivas. En vez de actuar hacia metas a largo plazo, reaccionan a presiones externas. En los cursos propuestos por Single Coach enseñamos a los participantes a revertir este proceso. Mediante el estímulo, la participación interactiva y el análisis de sus propios datos, los participantes aprenderán un conjunto de herramientas que podrán aplicarse de manera continua.
Esta metodología utilizaremos en el seminario Gestión del Tiempo y Control de Estrés que haremos en el ciclo de Mujeres IN! organizado por la escuela de negocios ESEI

Cada mañana, el sonido del despertador nos saca del letargo y la paz de las sábanas. Seguimos el día con la presión de no llegar a tiempo al trabajo y luego la ansiedad nos gobierna cuando vemos que nuestro horario de trabajo se extiende del que firmamos en el contrato o del que planeamos cuando armamos nuestra empresa. El trayecto de ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa es la rutina de la mayoría de los hombres y mujeres en la sociedad occidental. Lo curioso del tiempo es que la sensación de su pérdida y su mal uso es sentida tanto por las personas que trabajan en exceso como por las personas que apenas trabajan. La mayoría de las personas que viven en áreas urbanas parecen experimentar serios problemas en el manejo de los minutos y las horas. El tiempo es arena que corre en las manos de seres incapaces de evitar su paso inexorable. Los que trabajan muchas horas pueden tener una casa, un coche y un estilo de vida que no siempre tienen tiempo para disfrutar. Otros permanecen en sus casas con mucho tiempo libre en sus manos pero preocupados sobre el dinero y sus cuentas sin pagar.

En tiempos de crisis económica, las presiones en el manejo del tiempo son mayores. La baja autoestima, el exceso de responsabilidad, el exceso de exigencia, el agregado de horas a la jornada laboral como una manera de creerse que uno es imprescindible en las empresa. Esto no deja de ser una ilusión ficticia porque las empresas no tienen en cuenta esfuerzos, horas extra y dedicación a la hora de reducir su plantilla. Al mismo tiempo, el emprendedor aparece en estos momentos como el caballero andante que salvará a la damisela de la bancarrota y de penurias varias.

¿Por qué la mayoría de las personas están atrapadas en estos problemas entre el tiempo y el dinero? ¿Por qué se sienten ansiosas o agobiadas por la acumulación de trabajo? ¿Por qué se sienten ocupados todo el tiempo pero no evolucionan en las cosas más importantes para ti? ¿Por qué algunos se sienten cansados y quemados por dentro?

Estas personas suelen sentir que no tienen demasiado tiempo en el correr del día. Ponen pausa a temas importantes como la familia y búsquedas personales porque tienes demasiado trabajo para hacer. Suelen aplazar cosas importantes de las que tratan de escapar con la excusa que tienen demasiado trabajo. La creencia que se instala en este tipo de comportamientos lleva a concebir la vida como una prolongación que sigue su curso más allá de su control. Eso significa que la lista de cosas para hacer es cada vez más larga mientras su agenda es cada vez más pequeña. La posesión de demasiadas prioridades llevan hacia diferentes direcciones, creando así a seres estresados, poco preparados y presionados.

La incorrecta gestión del tiempo se debe a la inexistencia de objetivos previamente definidos y una falta de distinción entre lo que es importante y lo que es urgente. Además de tener abrumadoras agendas de trabajo, las personas que no gestionan su tiempo de forma efectiva suelen ser omnipotentes, seres que no aceptan que no pueden hacerlo todo y con una clara dificultad para delegar en otros.

De acuerdo a las últimas investigaciones, España se encuentra entre los países con mayor jornada laboral y con menor tiempo productivo. Algunos proponen racionalizar el tiempo y eso implica desayunar en casa en vez de interrumpir la jornada a media mañana o programar comidas que no trasciendan la hora. Esto permitiría conciliar mejor vida laboral con vida personal. Ese fastidio de vivir en un tiempo donde no se tiene tiempo puede erradicarse cuando uno ejerce el poder y el control de rendir productivamente sin distracciones de Messenger, Facebook y evitando la prolongación de desayunos y comidas que nos restan tiempo para lo más importante: el tiempo invertido con nuestros afectos.

Puedes leerlo también en la sección Novedades de Single Coach

La amistad o el arte de compartir la vida

Borja Vilaseca,periodista de El País, director del Máster en Desarrollo Personal y Liderazgo y autor de “El principito se pone la corbata” ha sido el disparador para que se me ocurriera escribir esto sobre la amistad que hoy comparto en mi blog. Ahí va:

“Toda la vida he estado bien rodeada. La amistad es una de las formas que adquiere el amor y nos conecta con nuestra pulsión vital. Por lo demás, creo firmemente que un gran amor puede ser además tu mejor amigo.

Nuestros momentos de soledad son muy disfrutables pero cuando compartimos, la dicha puede llegar a ser inmensa. Somos mejores cuando damos y recibimos. Cuando tenemos un amigo al lado, los vaivenes del corazón se vuelven llanos y el intercambio calma la agitación momentánea. Los amigos nos permiten darnos cuenta que la omnipotencia es ineficaz por más que eso quiera decir el individualismo imperante. La necesidad de una palabra amiga en momentos duros nos conecta con nuestra humildad y acrecienta nuestro poder. Cualquier sueño tiene mayores posibilidades cuando se suman más de una mente.

Me considero muy afortunada en el ámbito de las amistades. Conservo aun amigos desde la niñez, la adolescencia y la Universidad. Mi avidez de conocimiento me hizo estudiar tres carreras universitarias: Psicología, Letras y Comunicación y esto no me aisló a centrarme a estudiar sino que acrecentó mis redes sociales. Solía organizar reuniones donde mezclaba a mis amigos de las diferentes facultades y así se creaban ambientes de lo más diversos.

En realidad, el mundo es cada vez más plural y cuando nos mezclamos es una forma de aprender de la peculiaridad del otro y ejercitar nuestra tolerancia. Quizá por la ausencia de hermanos varones y por la muerte temprana de mi padre, desde niña cultivo una sana y provechosa amistad con el género masculino. No digo que no he tenido algún dolor de cabeza porque algunos de estos amigos eran conquistadores encubiertos, o mejor dicho personas que tras su intención amistosa, ocultaban un deseo de conquista amatoria. Pero aun estos chicos, luego resultaron ser amigos entrañables. En el fondo, todos en esta vida queremos lo mismo: ser felices y descubrir los beneficios que implican el vínculo con los otros.

En suma, todo el mundo, sin importar raza, cultura, religión, sexo, es susceptible de ser mi amigo. Por ello, cuando critican este apogeo de las redes sociales, en mi caso, estoy encantada de tener más de 700 amigos en Facebook, que están cambiando el mundo. Creo que el mundo 2.0 es la gran revolución social y todos podemos hacer muchas acciones positivas desde estas redes. Las redes sociales aumentan nuestro horizonte de posibilidades en relación a la amistad y hasta los negocios. Pienso también en amigas mías tan queridas que están recuperándose de una dura enfermedad y la existencia de las redes sociales, les permite momentos de distracción y de entretenimiento. Pienso en una persona que no puede salir de su casa por estar convalesciente y que conecta en estas redes con sus amistades del pasado, algunos que viven a varios kilómetros de distancia, personas de su presente cercano y personas susceptibles de ser grandes amigos en el futuro.

Y pienso también un poco en este exhibicionismo que algunos practican escribiendo en el muro de alguien. Muchos lo critican pero en algunas ocasiones, esto puede tener el mismo poder didáctico que un graffiti removedor que sacude conciencias. Ahora no basta con el abrazo que damos en vivo y en directo. También podemos previamente decir las declaraciones más bonitas en segundos y para beneplácito de los voyeurs, estamparlo en el muro de alguien. En el último tiempo, me he reencontrado con gente fantástica, con amigos de mi adolescencia que me cuentan sus dichas y sus pesares. Algunos viven en Londres, Chicago, Miami, Montevideo, Brasil, Buenos Aires, México, Paris. El asunto reciente más bonito que me ha pasado es que opinando en la foto del bebé de un amigo, que vive en Miami, debato con su madre sobre la privacidad de las redes sociales. Tras intercambiar opiniones, me comenta que echa de menos a su hijo, su nuera y su nieto. Finalmente, nos damos cuenta que compartimos similar sensibilidad, no sólo porque las dos tenemos la familia lejos sino que a ambas nos apasiona el arte. Al final, tengo una amiga más en Facebook y una nueva persona para visitar cuando vaya a Montevideo.

Claro que uno no se hace amigo de alguien en segundos. La amistad como el amor requiere tiempo. Aunque siempre hay un comienzo y ahora tenemos más vías para estar más unidos y menos solos. Siendo una forastera en Barcelona, gracias a mi don para hacer amigos, he roto esquemas y prejuicios con respecto a Cataluña, a la que se le suele definir como una comunidad poco integradora. Puedo decir que además de tener amigos de distintos países, mis mejores amigos son catalanes. Ellos me escuchan, me apoyan en mis emprendimientos, me aceptan sin juzgarme, me desean lo mejor, celebran mi originalidad y son ellos unos de los motivos por los que sigo viviendo en esta ciudad”.

Afrontando los cambios

Hace un tiempo, participé en una mesa redonda sobre el cambio en el programa “Hola Barcelona” de BTV. En ese programa, tuve mi propio espacio de coaching en 2008 y 2009, que fue una grata experiencia que pasé con la excelente periodista Olga Valencia.   El programa llegaba a su fin en abril de 2009 tras 4 años y era un buen momento para reflexionar sobre la crisis y el cambio. En realidad, cada día de nuestra vida estamos cambiando.

Desde que nacemos, vamos a la escuela, decidimos estudiar idiomas o comenzar natación, ballet, gimnasia, tenis. Todas son opciones que nos implican apelar a nuestra flexibilidad. En la actualidad, la rigidez nos quita juventud y nos oxida. Debemos lustrar nuestra mente adaptándonos a lo única constante: la evolución. Esto implica aprender cada día. Nacer, crecer, casarse, tener hijos, formar una familia o decidirse dedicar la vida a los demás, todo implica movimiento y una transformación. Ya lo dice Jorge Drexler en “Todo se transforma”: “Cada uno da lo que recibe/y luego recibe lo que da,/nada es más simple,/no hay otra norma:/nada se pierde,/todo se transforma”.

Podéis ver el vídeo del programa aquí, que me acompañaban la escritora Eva Bach, especialista en Asertividad y el filólogo Alfonso Levy.

Hablando sobre asertividad

Sigo recuperando los programas que hice en “Hola Barcelona” y aquí se puede ver un programa sobre Asertividad. 12/03/2008

Mesa redonda sobre Liderazgo

Esto fue el 17 de enero de 2008 y comparto Mesa redonda para hablar de Liderazgo con Ceferí Soler de ESADE y Joaquín Coromines de la Universidad Ramón Llull. En ese entonces promocionaba los cursos de Liderazgo de AIJEC. Fue en el programa “Hola Barcelona” de BTV(Barcelona Televisió) y luego de participar en esa mesa redonda, en el programa me ofrecen colaborar y tener mi propio espacio de coaching, que tuve desde enero de 2008 a abril de 2009.

Hablando sobre crisis

Leticia Brando habla sobre la crisis, 15/10/2008 from Leticia Brando on Vimeo.

Escucha empática

En este programa estuve hablando sobre Escucha empática y fue el 25 de marzo de 2009, en el espacio de coaching que hice de enero 2008 a abril de 2009 en “Hola Barcelona”, BTV(Barcelona Televisió)

¿Se le puede tener fobia al amor?

Entrevista para El Mercurio de Chile

¿Se le puede tener fobia al amor?

Sentirse enamorado ya no es algo a lo que todos aspiren. Por distintas razones puede ocurrir que alguien renuncie al sentimiento más profundo que se pueda experimentar. Es una idea que ha rondado la discusión en muchos espacios, pero finalmente la necesidad supera a la opción porque ningún ser humano de carne y hueso puede vivir sin amor.
Viernes 19 de Marzo de 2010
Carola Inostroza

Casi cualquier persona diría que el amor es un sentimiento intrínseco de los seres humanos, pero algunos han llegado a pensar lo contrario. Tanto por complicaciones derivadas de trastornos psicológicos como por opción personal, ellos han dejado de sentir esta emoción. ¿Por qué tan así?

Pese a que la filofobia no es un término avalado oficialmente, recientemente se ha comenzado a usar para identificar el temor o miedo irracional a enamorarse o a vincularse sentimentalmente con otro y que es relacionado con la fobia social, enfermedad ampliamente estudiada.

“Lo que yo he visto sobre la filofobia es que en vez de presentar esta fobia social en un espectro más amplio- esto es, un temor a tener cualquier tipo de encuentro social- se singulariza la posibilidad de tener un encuentro amoroso o una relación sentimental”, aclara Domingo Izquierdo, psicoanalista y psicólogo clínico de la Universidad Andrés Bello.

Hay muchos motivos que generan este trastorno y muchas son las teorías que explican estas conductas. Se dice que estas personas filofóbicas eligen relaciones imposibles donde nunca podrán enamorarse o huyen de quien pueda sentir una atracción importante. Y pueden llegar a expresarlo incluso físicamente con sudación, latidos irregulares, falta de aire y otros síntomas. Ellos actúan de esa forma, según el psicoanálista, debido a que “tuvieron experiencias traumáticas en su infancia o fallas vinculares tempranas importantes, que luego tienden a repetir en nuevos vínculos afectivos”, señala Izquierdo.

Se habla de una alteración que requiere tratamiento tanto con psicoterapia como con medicamentos con ansiolíticos específicos para frenar este temor hacia el amor y hacia el otro, “configurado por muchos elementos psicopatológicos serios que alteran el funcionamiento normal de una persona y generan un detrimento en sus funciones personales”, explica.

No obstante, la falta de amor en muchos no se debe solamente a perturbaciones a nivel psiquiátrico. La distinción es clara entre los que “no se enamoran por tener una fobia de los que tienen un temor al compromiso o tienen dificultad para encontrar pareja y otros que por opción de vida deciden no tener relaciones amorosas”, distingue Izquierdo.

Tal como lo comprobó un estudio realizado por Parship, una agencia online líder en relaciones estables, más de 8 millones de personas son solteras en un país de 40 como es España. Pero tal tendencia no se limita solamente a países europeos. Hablamos de los “singles”, dispersos alrededor del mundo que muestran una “independencia afectiva, un deseo de no estar con alguien porque no hay presión, porque están bien solos y disfrutan con la familia, amigos y viajan o salen con total libertad”, afirma Leticia Brando, psicóloga uruguaya y single coach de Parship.

Brando quien también es autora de “Las mujeres y hombres que no aman demasiado. La hipermodernidad y las consecuencias de los cambios de roles” (2009)- que se espera llegué a Chile próximamente -trató de buscar respuestas a este fenómeno que ha hecho desplazar la importancia del amor en la vida de una persona y que ocurre principalmente en ciudades occidentales con un alto número de población.

Los solteros identificados en España, también fueron encontrados en otros países como México, Estados Unidos, Uruguay y Argentina, los cuales sirvieron a Brando para mostrar que hay solteros porque quieren y por mucho tiempo. Ellos, como nadie, gozan de un individualismo “galopante y creciente” y que es signo de los cambios culturales que actualmente vivimos y de la hipermodernidad que estamos experimentando.

Puede ser miedo, indiferencia o inmadurez pero lo cierto es que hay muchas personas que ya no buscan el amor como antes. Según Brando, ahora impera vivir el día a día muy deprisa “con muchas actividades multiocupación y que reflejan el hedonismo que no deja tiempo para el amor que requiere proyección, futuro y tiempo”, indica, y que es configurado, además, por un avance en las tecnologías de información que “ha acortado el tiempo y el espacio para comunicarse, además de no estar presentes físicamente”, dice.

El amor ha comenzado a perder su sitial aspirado por todos los seres humanos, sin dejar de confundir con “enamoramiento” o atracción sexual “que hace que mucha gente pase esta primera etapa muy de taquicardia, muy de hormigueo en el estómago, pero que no logra conocer a la otra persona en todas sus virtudes y sus defectos”. El amor es un elemento cultural y un asunto muy serio que “requiere de personas maduras, de audacia y valentía para atreverse a conocer al otro”, sentencia Brando.

Este escenario parece augurar un final estrepitoso de aquel sentimiento que nos distingue como seres humanos. Sin embargo, los especialistas ponen paños húmedos a esta tendencia porque efectivamente nadie puede vivir sin amor durante la vida. El abandono del amor es un fenómeno “transitorio y remontable” como afirman Izquierdo y Brando.

La psicóloga uruguaya es optimista frente a estas personas que eligen no tener amor en sus vidas porque “hasta las personas más difíciles buscarán y encontrarán amor aunque suene tradicional”. Brando reconoce que existen factores propios de nuestros tiempos modernos que impiden desarrollar el amor en toda su magnitud pero llama a revalorar esos elementos genuinos que nos mueven a seguir viviendo.

“Es una etapa transitoria, debido a que en el fondo todos quieren terminar sus días con un compañero de ruta porque el hombre es un ser social. Para crear todo lo que tenemos ahora el hombre necesita unirse en cooperación, solidaridad, generosidad y estos valores que son muy positivos tienen al amor como el sentimiento más importante. Es lo que nos da sentido a nuestra vida”, manifiesta Brando.

Un año: 12 meses y 12 razones para seguir

En los umbrales de 2010, aprendimos que 2009 fue un año de:

1. De creatividad y precisamente este valor se acentúa más en tiempos de crisis.

2.De unión porque los problemas del mercado provocaron las reuniones y asociaciones de coaches, consultores, empresarios, políticos para superar los obstáculos y promover nuevos negocios.

3. De optimismo porque los hombres y mujeres que creen en el cambio son muchos más que los pesimistas.

4. De innovación y juventud más allá de la cronología. Porque nos sorprendió encontrar empresarios con mente innovadora, puros de espíritu y que valoran y escuchan a sus trabajadores.

5. De conocimiento personal porque toda crisis siempre es una oportunidad de cambio. La reflexión, la autocrítica constructiva, el reconocimiento de nuestras potencialidades y debilidades aporta los primeros datos para la conciencia de nuestra realidad, camino esencial para el logro de la felicidad.

6. De respeto. Sabemos que no sólo respetamos a nuestros clientes, sus marcas. Principalmente respetamos a sus personas porque es tan provechoso como respetar las cosas. Esto nos ha permitido seguir valorando a las personas por su ser y no por su tener.

7. De renovación. Por eso, hemos duplicado nuestra oferta de cursos, preparamos nuevos libros de ensayo y de ficción, actualizamos los contenidos de nuestra web y seguimos promoviendo estudios sobre inteligencia emocional, liderazgo, amor, Internet y los hábitos sociales.

8. De confianza en el mundo 2.0. Nos hemos sorprendido de la gente fascinante, interesante, generosa y talentosa que hemos conocido desde las redes sociales como Facebook, Twitter y Linkedin.

9. De promoción de la autoestima. Porque sabemos que el ego no tiene nada que ver con el amor propio, creemos en la combinación del coaching, meditación y la terapia sistémica como método de cambio y también creemos en la ilusión como valor que nos mantiene vivos. Hoy todos sabemos que primero debemos querernos a nosotros mismos antes de querer a alguien.

10. De la buena comunicación con nuestros clientes desde nuestros artículos en la sección Novedades. Nosotros también hemos pasado un año de sonrisas y de agradecimientos de nuestros clientes y alumnos que nos agradecen haber aprendido a controlar sus emociones y nos reconocen que ahora se sienten mejores líderes.

11. De literatura. El libro “Las mujeres y los hombres que no aman demasiado. La hipermodernidad y las consecuencias de los cambios de roles”(Letras Difusión, 2009) es un ensayo que indaga en las relaciones descartables en un mundo vertiginoso y dinámico. Durante abril, mayo y septiembre realizamos tres presentaciones del libro y queremos agradecer la presencia de Olga València, René Lönngren y Mayte Ametlla en cada presentación respectiva.

12. De difusión de los valores de nuestra consultora a través de las entrevistas y espacios en radio, televisión, prensa escrita. Gracias a los periodistas como Gaspar Hernández que desde Catalunya Radio o la contraportada de El Periódico nos hicieron más visibles. Gracias a Olga València por ofrecernos ese espacio de coaching en su programa “Hola Barcelona” de BTV durante 2008 y parte de 2009 y gracias Mayte Ametlla y el programa “La Ciutat” de Onda Cero, donde realizamos un espacio de psicología.

Deseamos un feliz año nuevo a todos los que asumen el desafío de crecer, aprender y ser mejores personas.

Nos vemos en 2010 en España y en el mundo
Leticia Brando

Sobre la eficacia mental

¿Somos emocionalmente eficaces?

“Es una falta de respeto eso que hace usted”, me increpa fríamente una señora con acento alemán y de unos sesenta años en el supermercado. “Señora, ¿qué le molesta que me tome mi tiempo para poner la comida en las bolsas. ¿Ha visto todas las cosas que llevo? No sufro de estrés así que no veo la prisa”, le comento amablemente. “Pero están las personas esperando, debe hacerlo más rápido porque quedamos pendientes de pasar”, me dice elevando la voz. “Señora, he esperado que el cliente anterior ponga sus cosas en las bolsas y no me ha impedido ir guardando mis cosas. Puede usted hacer lo mismo y no esperar que yo termine”, le contesto en un tono firme. “Es una falta de respeto que no se apure y no haga eso de forma rápida”, grita esta vez la señora. “Señora, la que está faltando el respeto es usted al ofenderse porque yo no asumo una actitud de persona estresada y con prisas. No se puede ofender que las personas no tengan sus mismos tiempos. Cada persona escribe, camina y pone la comida en las bolsas al tiempo que considera oportuno para su ritmo corporal”, concluí nuevamente de forma amable.

Ante la ira de la señora, debí apelar a todo mi control emocional para no reaccionar reactivamente y ser un reflejo de su ira y su agresividad. Lamentablemente, día a día, estamos sujetos a este tipo de reacciones de las personas que nos rodean. La intolerancia, el egoísmo y la falta de empatía es un caldo de cultivo del estrés que nos rodea. Pero para dominarlo, debemos reconocer esas emociones que están circulando.

Durante la última década y sobre todo gracias a los aportes de Daniel Goleman, autor del libro “Inteligencia emocional”, han aparecido muchas investigaciones científicas sobre la emoción. No sólo por la aparición del escáner cerebral que nos permite ver cómo pensamos, sentimos, imaginamos o soñamos según el momento sino por los aportes de la ciencia certificando la influencia de las emociones positivas en la salud y el bienestar.

En el lenguaje popular, las palabras “sentimientos” y “emociones” se utilizan indistintamente pero no son lo mismo. Los sentimientos son la parte consciente de las emociones. En realidad, las emociones básicas son las que nos vienen por herencia biológica y son universales. Todas las culturas reconocen al miedo, la ira, la tristeza, la alegría, la sorpresa y el asco. Luego aparecen emociones más complejas, que se componen de las emociones básicas pero con influencias culturales. De ahí surgen los celos, la envidia, la vergüenza. Estas emociones son más individuales, ya que unos sienten celos con ira mientras otros lo mezclan con tristeza. El país influye mucho. Por ejemplo, una emoción típicamente española y latinoamericana es la vergüenza ajena o también considerado sentido del ridículo. Esta emoción compleja prácticamente no existe para los ingleses y franceses.

En el último tiempo, muchos políticos españoles han señalado una especie de vergüenza ajena ante cada nueva actuación del gobierno español. Ante el nuevo programa de gobierno dispuesto por el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, que incluye su intención de aumentar la inversión en innovación y en tecnología, promover los lemas “menos ladrillo y más ordenadores” o “menos petróleo y más energías renovables”, surgen emociones como el “miedo al cambio”. “¿Cómo lo vamos a hacer si la construcción mueve al país?”, dicen los escépticos. “¿Pero qué sucederá con el futuro de tantos arquitectos, constructores y obreros?”, cuestionan otros. “¿Y las personas que dependen económicamente del oro negro?”, preguntan otros. Aunque luego también aparecen apoyos que hablan de tiempos dinámicos y sostenibles. Sin duda, cualquier propuesta de acción económica a seguir no está exenta de una reducción de beneficios en otros ámbitos y un inevitable “miedo” ante lo imprevisto. Por lo demás, en estos tiempos de cambio y crisis, no siempre los empresarios y trabajadores están preparados para la carga psíquica, física y psicológica que implican esas novedades. Más allá de enseñarles a regular sus emociones a los trabajadores y empresarios, también sería bueno comenzar con el problema desde la raíz. El autoconocimiento, el autocontrol, la proactividad, la interdependencia, la empatía, el arte de escuchar, resolver conflictos y cooperar con los demás deberían ser habilidades de aprendizaje en las escuelas tanto como el inglés, catalán, Matemáticas.

Pero mientras las instituciones y los organismos del gobierno se ponen de acuerdo, desde Single Coach renovamos nuestro curso de “Inteligencia Emocional” que combina la Gestión del tiempo y técnicas de coaching para perder el miedo a hablar en público. Al mismo tiempo porque creemos que el amor es una de las emociones más positivas del ser humano, seguimos presentando el libro “Las mujeres y los hombres que no aman demasiado. La hipermodernidad y las consecuencias de los cambios de roles”(**).

¿Quieres dar tu opinión sobre este tema? Escribe a info@singlecoach.es

(**)El libro es el producto de una investigación que cuenta con testimonios de hombres y mujeres de Argentina, España, Estados Unidos, México y Uruguay. Puedes comprar el libro en Fnac, Excellence, Bertrand, Catalonia y Jaime s y más librerías de España.

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Pensando estratégicamente

Cada día que pasa, somos conscientes de las dificultades de la comunicación que subyacen en las relaciones laborales y personales. Muchas de estas distorsiones vienen provocadas por una utilización poco efectiva de la mente. Nacemos con una mente racional y una mente emocional pero nadie nos asegura la eficacia personal si nos dejamos dominar por alguna de ellas.

Quizá por nuestro interés en la excelencia comunicativa, Single Coach realizará dos acciones que vinculan la comunicación y el pensamiento positivo. Por un lado, el 14 de noviembre haremos el seminario “Coaching y pensamiento estratégico. De la visión al logro de objetivos” y el 24 de noviembre realizaremos el seminario “Comunicación efectiva. Técnicas de coaching y PNL para adaptarse al cambio”. Inscripciones en Single Coach(T.932187581 y por el mail info@singlecoach.es) o en CINC: http://www.cinc.com/es_ES/eventos/evento.php?id=56

Por Leticia Brando(*)

Mario es empresario y suele gritar para hacerse entender a su equipo. Clara es secretaria y se siente agobiada porque acepta diariamente una gran cantidad de tareas que trascienden su horario estipulado. Pere es abogado y tiene pánico a hablar en público cada vez que debe presentar un caso ante un tribunal. Roser es fiscal pero le sudan las manos cuando se cruza con un profesor de la Universidad. Luis es comercial y reconoce que cuando un cliente no le contesta sus llamadas, suele reaccionar impulsivamente. Ni el predominio de la amigdala(núcleo de neuronas que procesan y almacenan nuestras reacciones emocionales) ni el reino del neocórtex(zona racional de nuestro cerebro) nos pueden dar la felicidad. En la escuela, nos han enseñado Matemáticas, Lengua, Historia, Geografía pero en la escuela se han olvidado a enseñarnos a pensar y a responder asertivamente ante las demandas del medio. Una persona asertiva domina el arte de poner límites y evita las manipulaciones propias o ajenas. Una persona insegura suele dejarse influir y en tiempos de crisis, adopta el miedo como un compañero de viaje.

En realidad, los pensamientos, las palabras, las acciones y la gestión del tiempo son las claves para una existencia relajada. Estudiar una carrera, iniciar una empresa, organizar un viaje, planificar una familia han comenzado con un pensamiento. “Quiero ser médico”, “quiero vender mi producto en China”, “Me iré a recorrer África porque quiero y puedo”, “Quiero a esta persona para construir mi familia”. Todos han sido pensamientos racionales que nos hacen tomar decisiones emocionales. En cada opción meditada que tomamos, estamos dándole valor y emoción a nuestra vida. Dependiendo de nuestra perspectiva, tendremos alegría, felicidad, miedo, sorpresa, vergüenza. En realidad, gestionar las emociones de forma positiva y creativa es nuestro desafío en este siglo XXI.

Pensamientos que nos conectan con nuestro poder

¿Cómo podemos pensar estratégicamente y conectarnos con nuestro poder en tiempos de crisis y de contratos temporales? En los últimos meses, España se presenta como uno de los países que más sufre la crisis económica mundial. Hace unos años, Jeremy Rifkin escribió un libro casi profético llamado “El fin del trabajo. Nuevas tecnologías contra puestos de trabajo: el nacimiento de una nueva era”. Recuerdo que lo tuve que leer como estudiante de psicología y me había alarmado en ese momento pensar que esa realidad podía ser posible aunque ya estaba sucediendo en Estados Unidos. La tesis principal de Rifkin se centra en las consecuencias de la tercera revolución industrial en la generación de empleo. Según el economista, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han provocado la sustitución de hombres y mujeres por máquinas.

Una vez que el mundo parece adecuarse a esta revolución, nos encontramos entonces cerca del año 2010, con ejecutivos, directivos, profesionales, secretarias, obreros, administrativos que se ven fuera del mercado laboral. Entonces la profecía de Rifkin suena más cercana que nunca. Ciertamente, los únicos puestos de trabajo que parecen crearse son los cercanos a las nuevas tecnologías: se buscan responsables 2.0, programadores informáticos, diseñadores con conocimientos de todos los lenguajes de la ingeniería de sistemas. Los analfabetos informáticos no tienen cabida en este nuevo mundo hasta que alguien diga lo contrario. En eso están los que luchan y crean: creando un nuevo discurso que vaya más allá de los mensajes apocalípticos.

Crece la tasa de paro, cierran empresas, los políticos siguen discutiendo y el gobierno adopta medidas de emergencia que cambian sobre la marcha. ¿Alguien ha propuesto alguna medida para crear empleo y evitar la precariedad y la economía sumergida? ¿Alguien piensa en los emprendedores a los que los bancos han cerrado el grifo? Los expertos en la gestión del cambio y del talento siguen buscando soluciones en este mundo dinámico y contradictorio. Desde nuestra consultora, ha salido una nueva línea de trabajo que consiste en reorientar profesionalmente a directivos que hoy se encuentran en paro y que se encuentran extraños en un mercado, que poco los comprende. Esta es una nueva línea de trabajo que puede reforzar los valores y mejorar las creencias de personas que sienten que ya no pueden continuar en esta nueva configuración.

Poco a poco, sobreviene la conciencia que este paradigma económico debe redibujarse para dar cabida a los nuevos desplazados. Pero antes de esperar que el paradigma cambie, debemos anticiparnos al cambio y renovar nuestro modelo. Reforzando valores como la flexibilidad, la disciplina, la voluntad, la visión estratégica nos permitirán caminar hacia donde queremos ir. Cuando más oscuridad veamos en el camino, más responsabilidad y firmeza debemos adoptar para encontrar la luz. Recordar los momentos difíciles que atravesamos en nuestra vida y evocar las soluciones que aplicamos para salir del trance, nos conectará nuevamente con nuestro potencial. Últimamente salen una gran cantidad de coaches o facilitadores que predican una noción omnipotente del ser humano. Por supuesto que si tengo pensamientos positivos, me conectaré más con mis posibilidades. Pero tampoco ayuda la autosugestión superficial. La estrategia mental más eficaz tiene una parte mágica pero también real. Básicamente, deberíamos poder enumerar qué necesito para tener éxito en este mundo, qué valores debo reunir, qué creencias debo mejorar, qué objetivos debo diseñar para llegar a ese plan de reinserción en el mercado laboral. Principalmente, debo ser audaz y no temer las tinieblas porque aun en los túneles más profundos siempre hay una salida al sol.

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