Entrevistas como periodista

Entrevista exclusiva a Jorge Drexler

Portada Julio 17th, 2008

“La fama es un concepto abusado”

El artista uruguayo nuevamente vuelve a demostrar que es uno de los cantautores menos ortodoxos del panorama musical. Tras 12 segundos de oscuridad ahora ha presentado Cara B, compuesto por un compacto doble, un libro y un DVD creado a partir de diversas actuaciones en Cataluña, donde el autor experimenta la mezcla de sus canciones en directo con el sonido del público, las salas y hasta la propia ciudad

Por Leticia Brando

Afincado en Madrid desde hace ya más de una década, a Drexler se le reconoce por la sutileza de su poesía, por su voz que fluye como un susurro, o bien se le evoca por su estilo intimista sin grandes pretensiones. Aunque le pese a su elegancia y carencia de divismo, también muchos aún recuerdan su reverencia a Prince en los Oscar 2004 y su merecido tarareo de “Al otro lado del río”

Hoy, este emigrante hijo de un forastero y de una estrella del alba parece disfrutar de cierta calma. Aunque se confiesa un hombre sin horarios ni disciplinas, cuando habla de su pequeño hijo Pablo, colaborador en el tema “Disneylandia” Drexler abandona su ser trasnochador por un rato. “Si tengo que estar cuidando a mi hijo, me adecuo más a sus horarios. Me costó mucho convencerlo para que cantara ese tema. Lo convenció Juan Campodónico. Se me ocurrió a mí, pero fue al estudio y no quería grabar. Juan le habló y como no es su padre, no tiene la presión. No quiero forzarlo a nada. Yo hice la misma carrera de mis padres, medicina y luego la dejé. No tengo interés que haga mi misma profesión. Me encantaría que sea feliz pero tampoco puedo incidir mucho en eso y que haga lo que él quiera. No tengo expectativas sobre lo que él haga. El trabajo como padre es dar amor, mostrar diferentes posibilidades, una estructura en la vida del niño, darle instrucciones y las piezas para jugar”.

071708-2235-entrevistaDrexler11

–¿Como ha ido la gira latinoamericana?

– Estoy súper contento. Íbamos a hacer dos conciertos en el teatro Solís y tuvimos que agregar un tercero en Montevideo, Uruguay. En Argentina tuvimos que hacer un tercer concierto en el Gran Rex también. Son 3500 personas cada uno. En Chile hicimos el Teatro Caupolicán, que es una mezcla de Palacio de Deportes, el más grande de todos los shows.

–Entonces ahora eres un ídolo de masas.…

–Espero que no. No me gusta nada la idolatría, en general. Hay afectos mucho más lindos en el ser humano. Prefiero la estima, el reconocimiento e inclusive la admiración. No me gusta la palabra idolatría ni fan, porque implican fanatismo. Por eso, no tengo club de fans. Eso de gente reuniéndose para saber más de tu vida y tener una especie de devoción irracional. Nunca entendí porqué los artistas fomentan eso.

–Claro, pero luego del Oscar, todos los ojos comenzaron a mirar más a ese cantautor uruguayo, afincado en Madrid. Las personas que pueden hablar contigo, intuyen que tienes los pies en la tierra pero muchos pensaron “Drexler cambió un poco, ya no es tan accesible”…

–Todos cambiamos. Todas las personas. Cuando las personas te dicen: “no cambies”, por suerte cambiamos. Pero claro, uno elige hacia donde quiere cambiar. Se puede volver presuntuoso, insoportable, o puedes cambiar y cortarte el pelo, o tus hábitos alimenticios o cambiar tus horarios. No todos los cambios son buenos ni todos los cambios son malos.

Con respecto al éxito y la fama, son cosas tan utilizadas. Me encanta ir a lo básico, a la etimología de la palabra éxito. Viene del latín: exit que significa salida. En medicina, el exitus es la salida, es la muerte. Si alguien empieza a creerse el éxito, empieza a morir como artista. Alguien que cree que ha pasado una barrera, es alguien poco inteligente y está más allá de los vaivenes emocionales, creativos y vitales que tiene todo el mundo. Hay varios rangos de inteligencia y de estupidez humana en todos los ámbitos.

Eso no quiere decir que no me interese el éxito. La fama me parece que es un concepto abusado. En realidad, lo veo como un efecto secundario. Cada uno elige por lo que quiere ser valorado. Me encanta que la gente se acerque por algo que tenga que ver con el reconocimiento. Me gusta que a la gente le guste la música que yo escribo. Me gusta que la gente compre los discos , venga a los conciertos y que me saluden en plan cariñoso en la calle.

No he llegado a una situación tal en la que me incomoden, creo profundamente que eso se lo busca uno. Si lo tiene, se tendría que preguntar qué es lo que está haciendo para generarlo.

Ese reconocimiento de la gente en la calle es influencia de tu actitud en el escenario, que sueles dar importancia a la comunicación con tu audiencia. Porque el público cuando va a un concierto, va a ver al artista, no al cantante…

–Pero yo en eso no estoy de acuerdo , porque hay artistas que tienen un enorme talento para el directo y son incapaces de hacer un disco bueno. Tengo artistas que admiro mucho en sus discos y voy a verlos en directo y son una gran decepción. Son dos instancias diferentes. Hay otros como Radiohead, que las dos situaciones son maravillosas.

–Hay tantos mitos en torno a la creación. ¿Tus versos requieren haber pasado por momentos dolorosos, de cambios y de crisis?

–No creo que haya estados de ánimo mejores o peores para escribir. Creo que hay estados de ánimo muy malos para escribir. La depresión, por ejemplo. La persona no puede escribir estando deprimido. La euforia incontenida tampoco. Simplemente tener el ánimo para sentarte y tener la tranquilidad mental mínima como para concentrarte en algo. El resto es la vida, que es la mayor parte. Uno entra y sale de la composición, no necesariamente guiado por sus estados de ánimo. Lo que sí es importante es hacer contacto con lo que quieres contar. He escrito canciones estando bien. He escrito canciones estando triste.

–Entiendo que la depresión no permita la producción, pero las personas que están por fuera de la obra del creador se hacen fantasías acerca de la importancia de la pesadumbre del artista para la originalidad de la obra…

–Los procesos desde afuera son muy difíciles de valorar. Por ejemplo, si yo digo “hice un recital en una sala muy pequeña, sólo con público de mi familia y amigos, muy cercano”. La gente diría “qué bonito” y cualquier otro cantante te diría: “qué pesadilla”. Tocar para la familia es lo peor que hay. Es un público que te conoce mucho. Te ha visto desde pequeñito y tienen millones de expresiones de afecto acumuladas, maravillosas algunas y otras tremendas como en toda familia.

Lo mismo le pasa a un actor, si le dices: “te parecerá muy fácil interpretar ese papel, porque el personaje se parece mucho a ti”. El actor te dirá que es mucho más fácil interpretar a un personaje que no se parece a él. Hay un montón de cosas que la gente piensa de las profesiones. Nosotros tampoco tenemos idea de lo que piensa un orfebre cuando hace su trabajo.

–¿Tienes disciplina para escribir? ¿llevas un horario?

–No, hace dos años que no escribo. Soy una persona muy indisciplinada en lo cotidiano, pero tengo una disciplina a largo plazo. Sé que cuando pueda, me voy a buscar un hueco para ponerme a escribir. Estoy alerta, cuando aparece el hueco, lo utilizo. Pero en lo cotidiano, me acuesto muy tarde, me levanto muy tarde. Si tengo, que estar cuidando a mi hijo, me adecuo más a sus horarios. Pero no escribo todos los días. Escribo mucho bajo presión y me hace acordar a la época de facultad, cuando estudiaba para los exámenes, al final. A la larga, tengo una disciplina; si no, no hubiera sacado nuevo a diez discos en estos doce años. Por eso, requiero una concentración.

–¿Sigues haciendo canciones para Ana Belén, Víctor Manuel y otros?

–Cuando alguien me pide algo, tengo la suerte de poder elegir. La última fue para Omara Portuondo, la cantante cubana. La incluyo en Cara B. Creo que se va a llamar “Gracias”. También escribí una canción para la película El nido vacío de Daniel Burman, el director de El abrazo partido.

–¿Disfrutas haciendo bandas sonoras?

–Ahora estoy escribiendo una banda sonora para James Ivory, el director de “Lo que queda del día” y es con Anthony Hopkins. Se llama “The city of your final destination”. Transcurre en Uruguay y se rodó en Argentina. Hace tiempo que no hacía una banda sonora instrumental. Aparte de escribir una canción, voy a hacer la banda sonora instrumental. Me gusta mucho.

Hablando de Cara B

–Cara B es casi una caja de lujo con libro, dos CDs y DVD. ¿Qué es lo que lo hace un disco interesante?

–Tenía ganas de investigar acerca de lo que es un show en vivo, cómo se puede utilizar el sonido del público, qué pasa en los conciertos, cómo se puede utilizar el sonido de la sala, de la ciudad al lado y elegir cosas nuevas que me sorprendieran. Por eso, la mitad de las canciones del disco nunca fueron grabadas antes. Se trataba de no hacer lo mismo de siempre, si no, hubiera puesto “Al otro lado del río”, la “Milonga del moro judío”, “Transoceánica”, “Frontera” pero no se puede poner Cara B.

–Me llamó la atención que seleccionaras grabar este disco desde tus conciertos en Barcelona. Generalmente el público de Cataluña es muy forofo del género de cantautores, pero no siempre es el más efusivo. Al estar acostumbrado al público argentino, chileno, uruguayo, que expresan más sus emociones durante un concierto…

–Sí, el chileno es el más efusivo que hay, o el canario, el andaluz. La verdad yo buscaba el tipo de efusividad que se encuentra en Cataluña. Una participación serena, cálida y contenida. Es un show solista. Si hubiera grabado en el teatro Caupolicán de Chile, no se podría escuchar nada. Nos interesaba mucho como experiencia sonora el tratamiento del silencio. Queríamos un público que no fuera frío. Tampoco hubiera ido a grabar a un lugar donde no hubiera tocado nunca. Se trataba de un sitio donde la gente conociera las canciones, las tarareara. Pero dentro de un marco de control, con posibilidad de ensayo y error. Eran siete conciertos muy pegaditos unos a otros. Nos dio la posibilidad de repetir el experimento, grabar el público, grabar la ciudad, incluirlo dentro del show. Las primeras veces no salió bien. Recién en el quinto show tuvimos un balance adecuado entre participación de la gente y efectividad técnica. Luego Cataluña me permitió trabajar con un equipo altamente capacitado y creativo como Carlos “Campi” Campón, quien toca el serrucho y hace las grabaciones de ambiente, se integró al grupo y ya quedó, o Miquel Clot el iluminador quien también quedó incorporado en la gira, además de todo el equipo de grabación que aportó Manel Huerga…

– La selección de las milongas es curiosa. ¿Por qué incluyes la ‘Milonga de ojos dorados’ de Alfredo Zitarrosa y no la ‘Milonga del moro judío’, que ya es uno de tus clásicos?

–Tenía ganas de hacer un mínimo de coherencia. La mayoría de esas canciones fueron grabadas, pero yo sentí que no aportaban mucho más. La “Milonga del moro judío” ya está grabada en “Eco”, “Fusión” y en plan guitarra solo en “Eco al cuadrado”, disco en vivo, que salió en Montevideo, Uruguay.

–¿La idea de Cara B ha sido tuya o más bien del sello con intención de marketing y promoción?

–Si este disco hubiera sido una idea de marketing y promoción, hubiera sido pésima. El sello propuso el formato libro, que me encantó y fue un acierto por parte de ellos. Yo propuse que fuera un disco doble y la película con Manuel Huerga, que la coprodujimos con una productora catalana. Así que yo sugerí el disco. En realidad, la idea de marketing más acertada era hacer un disco de grandes éxitos con las 12 canciones que más se radiaron, si es que tuve alguna vez éxito; hacer un concierto muy caluroso en algún lado, con mucha algarabía de la audiencia, llamar a seis o siete invitados ilustres, hacer un DVD, pero eso la verdad que me aburría un poco.

–No eres el cantautor clásico. Trasciendes el uso de la guitarra acústica y española, experimentas en diversos géneros e investigas hace tiempo en la electrónica. Creo que hasta en “Disneylandia” la voz de tu hijo Pablo aparece distorsionada…

– Hay un concepto de Kevin Johansen que es muy bueno, que dice que él es un “degenerado”: no tiene género. La ortodoxia no se me da bien. No me parece mal que alguien se dedique a hacer una sola cosa. Me encanta el flamenco en estado puro, el folklore en estado puro, pero yo no lo puedo hacer.

La voz de Pablo en “Disneylandia” no está distorsionada. Lo que hicimos fué grabar su voz al revés, y la cortamos en pedacitos. La idea era que tuviera un tono fantasmagórico, que no fuera claro, y quedó muy emotivo.

“Qué bonito que es el exabrupto del público”

Jorge Drexler es consciente de los momentos de éxtasis que provoca un concierto. No sólo para los espectadores sino principalmente para el mismo artista. Será por eso que asume la importancia de la ida tanto como de la vuelta. Ante esta creencia, en su Cara B privilegia la comunicación con el público. “Para mí, este disco trata de no usar el piloto automático sino utilizar la escucha activa. Así como yo no respondo mecánicamente a tus preguntas. Se trata de, un estado de alerta. El libro del disco tiene un texto que habla de eso, del piloto automático como enemigo de la creatividad, de la vida en general. El concepto de que la naturaleza es imperfecta y está en cambio permanente. Por eso, la naturaleza es más bonita que un mecanismo de relojería. A pesar de su imperfección, es maravillosa. El piloto automático es una cosa mucho más pobre”, reflexiona el trovador.

Manuel Huerga dirige el DVD, extracto de la película donde expone las luces y las sombras del escenario. Pero también se acerca a la humanidad del artista. En blanco y negro, con algunos toques de color, con un detallado cuidado de la luz, el músico muestra sus imágenes en el estudio. Concentrado mientras ensaya y prueba sonido detrás de unas gafas que delatan cierta miopía. Protegido por un gorro y disfrutando de su mate mientras es entrevistado. Elegantemente ataviado por un traje de Purificación García durante sus conciertos. Riendo, pensando, de perfil, hablando de sus músicos y sus habilidades.

Dentro, el patio de butacas y las expresiones del público. Sus demostraciones de afecto, sus tarareos, sus pedidos especiales, sus risas ante las ocurrencias del cantautor. Fuera, la ciudad y sus ruidos, las campanas de Viladecans, el sonido de un tren.

En realidad, Cara B es un disco doble, integrado por su Cara B y su Cara C

En el disco Cara B incluye versiones de sus propios temas y la aclamada versión de ‘Disneylandia’ del brasileño Arnaldo Antunes. “La letra original me gusta mucho y estoy orgulloso de la versión. La letra es maravillosa. Pensar que Arnaldo Antunes la escribió en 1989, imagínate todo eso antes de la globalización, Internet. Yo no había entrado en Internet en esa época. Sólo había en algunas universidades, pero el PC no estaba en todas las casas en 1989. Fue un visionario”, señala el cantautor.

En la “Cara C” aparecen sus versiones de célebres como Leonard Cohen “Dance me to the end of love” en una particular versión con el sonido del serrucho de Carlos “Campi” Campón. O bien sus versiones de “Milonga de ojos dorados” de Alfredo Zitarrosa, o su interpretación dulce de “Lontano,lontano” de Luigi Tenco, su versión suave y ágil de “Volando voy” de Kiko Veneno, Javier Ruibal y Marlango, entre otros. Incluye además la sorpresa de la canción “Gracias”, que Drexler grabó en su habitación de hotel, acompañado de Manuel Huerga, Leonor Watling, Víctor Calderón y Campi tocando los sobres de azúcar, emulando maracas. Esta canción también formará parte del próximo disco de la cubana Omara Portuondo.

Cualquiera que haya tenido un disco en directo en sus manos, sabe que el resultado no siempre será de gran calidad técnica. En Cara B, cada momento es apetecible de hacerse oír, tiene un sonido cuidado y una claridad sonora que podría sospecharse que se ha grabado en un estudio con la placidez de la última tecnología. Sólo las expresiones del público y los constantes aplausos nos hacen cerciorarnos que el disco está transcurriendo en un escenario.

http://www.saladeespera.es/blog/portada/entrevista-exclusiva-a-jorge-drexler/


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s