Archivo de la etiqueta: conciliar vida laboral con personal

El tiempo que nunca sobra pero siempre falta

Recientemente tuve el placer de impartir varias conferencias a la nueva generación de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Uruguay. Además de comenzar a trabajar como docente en algunas asignaturas, previamente se me solicitó que les hablara sobre Gestión del tiempo a los alumnos de Montevideo, Maldonado y Salto.

Sin duda, el tiempo es un tema apasionante desde cualquier perspectiva, ya sea desde la historia, la filosofía, la economía o la mera cronología. Desde muy joven, me declaro una curiosa de todo lo que acontezca en este tiempo, tanto en nuestro tiempo mental como histórico y filosófico. Como madre, me maravillo de los avances de mi pequeño bebé, Nicolás, agradezco que su papá sea tan buen compañero en este tiempo que nos tocó vivir,  admiro cada día más a todas las madres del mundo y como tantas, debo conciliar el tiempo de mi familia con mis consultas de coaching y psicología, mis clases como docente en la Universidad y el armado de Ruta feliz, un programa de televisión de desarrollo personal, que se emitirá en Nuevo Siglo Tv y donde me acompañará Pedro Amador, otro inquieto en indagar el alma humana.

IMG_4563

Por todo esto, considero que no podemos medir el tiempo por el dinero que invirtamos o ganemos.  El tiempo es más valioso que el dinero. Porque es un recurso irrecuperable y limitado. Aunque nos cueste reconocerlo en esta época tan dinámica y cambiante, la pérdida del dinero suele ser relativa porque ocasionalmente surgen las posibilidades de volverlo a recuperar. En cambio, el tiempo se marcha de forma irreversible.

Aquello que pasó sólo podemos evocarlo con la fuerza de la nostalgia y con cierta melancolía por lo que ya no es. Hace unos años, tuve la oportunidad de conversar con Emilio Cuatrecasas, presidente de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, uno de los bufetes de abogados más importantes de España, quien me confesó que lo único que le faltaba en su vida era tiempo. No sólo Cuatrecasas quiere más tiempo. Muchas madres trabajadoras quieren tener más tiempo con sus hijos y evitar una doble jornada en casa y en la oficina. Muchos ejecutivos de multinacionales ansían pasar más tiempo en sus hogares que encima de aviones. Mucha gente se lamenta de todas las veces que ha perdido el tiempo. Otras personas ven la vida como un camino indefectible hacia la vejez y las arrugas y tratan de evitar ese camino a través de las cirugías y el botox. En cambio, los niños y los jóvenes hacen un uso indiscriminado del tiempo, como si la vida fuera interminable.

twitter time

En nombre de hacer más cosas en menos tiempo, las horas y los minutos que llenan nuestra vida pueden convertirse en nuestros enemigos. El tiempo se nos escabulle o nos sobra o nos falta. Pero es una de las preocupaciones actuales. El tiempo a envejecer, el miedo a no aprovechar el tiempo, los plazos de entrega de un trabajo o proyecto, las presiones de algunos para llegar a fin de mes.Entre tanto, poblamos nuestro tiempo de una serie de rutinas. La mayoría de hombres y mujeres están acostumbrados a la rutina de ganar dinero y gastarlo. Con los vaivenes económicos, las personas limitan esos hábitos consumistas que se han vivido en los últimos años y recurren a conservar lo más esencial.

De todos modos,  el tiempo sigue siendo oro. En el mundo de la empresa, la eficiencia es fundamental. Nuestra cultura se enorgullece de este tipo de eficiencia multi-tarea. Leemos mientras comemos, miramos la TV mientras estudiamos,  y pensamos en nuestros problemas mientras conducimos.   Lo cierto que el aspecto más común en el manejo del tiempo es que las personas suelen ser reactivas en vez de proactivas. En vez de actuar hacia metas a largo plazo, reaccionan a presiones externas.

Una manera de actuar de forma proactiva es utilizar la tecnología para organizar nuestro tiempo de forma efectiva. Para ello, debemos ser simples y no cargarnos con varias agendas, ni varios cuadernos, ni varios teléfonos. Basta que tengamos un laptop, un cuaderno, una agenda, un celular, eso es una forma de fácil acceso a nuestra información. Si tenemos varios objetos, la información también estará en varios sitios. En cambio, si simplificamos, será sólo un lugar donde vayamos a buscar esos datos. Por supuesto que esto no evita que hagamos las suficientes copias de seguridad de la información.

Otro tema muy usual que nos impide ser efectivos con nuestra agenda es el uso abusivo del mail. A veces una llamada simplifica el asunto y eso evita una cadena de mails por el mismo asunto. La tendencia al mail se debe a que se cree que se molesta si uno se atreve a llamar. Lo cierto que una llamada o una reunión personal muchas veces evita una correspondencia larga, tediosa y repetitiva.

Para saber si estás haciendo un uso efectivo del tiempo, mira tu escritorio. Revisa si tienes papeles, post it, trozos de recortes, varias tarjetas y carpetas sin apilar. Si ese es el aspecto de tu escritorio, comienza por ordenar y de esta manera, comenzarán a ordenarse tus ideas y planificaras con mayor cautela y firmeza. Tras mirar tu escritorio, trata de observarte a ti mismo. ¿Sueles procrastinar, es decir posponer las cosas para después? ¿Cuántas cosas tienes pendientes hace más de seis meses? ¿Cuándo crees que sea el momento de comenzar a hacerlo? Quizá la manera que dejes de procrastinar sea que te marques una lista de cosas para hacer que sea posible, concreta y alcanzable. Enumerar diez cosas pendientes hace que te agobies y sigas sin hacerlo. En cambio, si te marcas hacer primero lo que más te gusta, seguro que llegarás más pronto a hacer eso pendiente que no te agrada tanto.

Para terminar, los dejo con un video muy divertido sobre esto de procrastinar

Anuncios

Gestión del tiempo: conciliando vida laboral con personal

El aspecto más común en el manejo del tiempo es que las personas suelen ser reactivas en vez de proactivas. En vez de actuar hacia metas a largo plazo, reaccionan a presiones externas. En los cursos propuestos por Single Coach enseñamos a los participantes a revertir este proceso. Mediante el estímulo, la participación interactiva y el análisis de sus propios datos, los participantes aprenderán un conjunto de herramientas que podrán aplicarse de manera continua.
Esta metodología utilizaremos en el seminario Gestión del Tiempo y Control de Estrés que haremos en el ciclo de Mujeres IN! organizado por la escuela de negocios ESEI

Cada mañana, el sonido del despertador nos saca del letargo y la paz de las sábanas. Seguimos el día con la presión de no llegar a tiempo al trabajo y luego la ansiedad nos gobierna cuando vemos que nuestro horario de trabajo se extiende del que firmamos en el contrato o del que planeamos cuando armamos nuestra empresa. El trayecto de ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa es la rutina de la mayoría de los hombres y mujeres en la sociedad occidental. Lo curioso del tiempo es que la sensación de su pérdida y su mal uso es sentida tanto por las personas que trabajan en exceso como por las personas que apenas trabajan. La mayoría de las personas que viven en áreas urbanas parecen experimentar serios problemas en el manejo de los minutos y las horas. El tiempo es arena que corre en las manos de seres incapaces de evitar su paso inexorable. Los que trabajan muchas horas pueden tener una casa, un coche y un estilo de vida que no siempre tienen tiempo para disfrutar. Otros permanecen en sus casas con mucho tiempo libre en sus manos pero preocupados sobre el dinero y sus cuentas sin pagar.

En tiempos de crisis económica, las presiones en el manejo del tiempo son mayores. La baja autoestima, el exceso de responsabilidad, el exceso de exigencia, el agregado de horas a la jornada laboral como una manera de creerse que uno es imprescindible en las empresa. Esto no deja de ser una ilusión ficticia porque las empresas no tienen en cuenta esfuerzos, horas extra y dedicación a la hora de reducir su plantilla. Al mismo tiempo, el emprendedor aparece en estos momentos como el caballero andante que salvará a la damisela de la bancarrota y de penurias varias.

¿Por qué la mayoría de las personas están atrapadas en estos problemas entre el tiempo y el dinero? ¿Por qué se sienten ansiosas o agobiadas por la acumulación de trabajo? ¿Por qué se sienten ocupados todo el tiempo pero no evolucionan en las cosas más importantes para ti? ¿Por qué algunos se sienten cansados y quemados por dentro?

Estas personas suelen sentir que no tienen demasiado tiempo en el correr del día. Ponen pausa a temas importantes como la familia y búsquedas personales porque tienes demasiado trabajo para hacer. Suelen aplazar cosas importantes de las que tratan de escapar con la excusa que tienen demasiado trabajo. La creencia que se instala en este tipo de comportamientos lleva a concebir la vida como una prolongación que sigue su curso más allá de su control. Eso significa que la lista de cosas para hacer es cada vez más larga mientras su agenda es cada vez más pequeña. La posesión de demasiadas prioridades llevan hacia diferentes direcciones, creando así a seres estresados, poco preparados y presionados.

La incorrecta gestión del tiempo se debe a la inexistencia de objetivos previamente definidos y una falta de distinción entre lo que es importante y lo que es urgente. Además de tener abrumadoras agendas de trabajo, las personas que no gestionan su tiempo de forma efectiva suelen ser omnipotentes, seres que no aceptan que no pueden hacerlo todo y con una clara dificultad para delegar en otros.

De acuerdo a las últimas investigaciones, España se encuentra entre los países con mayor jornada laboral y con menor tiempo productivo. Algunos proponen racionalizar el tiempo y eso implica desayunar en casa en vez de interrumpir la jornada a media mañana o programar comidas que no trasciendan la hora. Esto permitiría conciliar mejor vida laboral con vida personal. Ese fastidio de vivir en un tiempo donde no se tiene tiempo puede erradicarse cuando uno ejerce el poder y el control de rendir productivamente sin distracciones de Messenger, Facebook y evitando la prolongación de desayunos y comidas que nos restan tiempo para lo más importante: el tiempo invertido con nuestros afectos.

Puedes leerlo también en la sección Novedades de Single Coach