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¿La psicología y el coaching nos salvan de la crisis en 2012?

Mientras el año 2011 agoniza, la rutina sigue siendo la previsible. Cenas corporativas, compras de objetos de usar y tirar, esperanza de que el año próximo sea mejor, ánimos ansiosos por llegar a fin de mes y personas que buscan ser valoradas más allá de su sueldo o de su puesto. La ética del mercado dice que tanto ganas, tanto vales. En esa moral, proliferan los deseos y sueños incumplidos que frustran a los más exigentes y motivan a los más ambiciosos. Pero los más crédulos creen que no todo está perdido. Quedan la psicología y la nueva economía como las panaceas para curar los males del capitalismo.

Por supuesto que creo en las bondades de la psicología y la economía para desarrollarnos como seres sociales. Pero mi formación como psicóloga o coach no me hace tener una confianza ciega en ninguna disciplina. La teoría no es suficiente. Sólo es un marco y una estructura. No basta con las escuelas psicológicas y económicas. Los dogmas no nos salvan de las crisis. Más bien son las personas que emergen de las crisis y si para ello se respaldan en la psicología y en la economía, bienvenido sea. Pero también conozco gente que no ha leído un solo libro de psicología ni de economía y administra su vida y su empresa de una forma admirable.

De todos modos, me gusta reflexionar  sobre la gran ventaja de ser psicóloga en un mundo donde parece que somos los grandes iluminados o los peores del mundo. Si recorremos las librerías de muchos países, veremos que la psicología domina las estanterías de desarrollo personal pero también podemos encontrar mucho de psicología en las novelas policiales de moda o bien hay mucho de psicología en la biografía póstuma de algún célebre. Actualmente estoy finalizando de escribir mi primera novela de ficción y nunca había apelado tanto a la psicología para construir cada característica de personalidad de cada uno de los personajes. Sin duda, la psicología domina el mundo porque los ministros y gobernantes de turno no dejan de apelar a cierto contenido subliminal y psicológico para obtener sus votantes. Además si revisamos los discursos de los conferenciantes de moda, todos nos hablan de la felicidad, de disfrutar las pequeñas cosas, de desapegarse de los detalles nimios y entonces una ya no sabe si está escuchando el discurso de alguien que asesora a empresas o alguien que en sus fantasías nocturnas quería ser Sigmund Freud o Carl Jung. Los mismos economistas, seres a los que se recurre continuadamente en esta época de mercados fluctuantes ya no sólo hablan de cifras. Tampoco intentan meramente racionalizar esta crisis de los mercados. La nueva economía también reflexiona sobre estos tiempos ansiosos donde se comparte siempre y cuando se de algo a cambio.

Casi al lado de los psicólogos, coaches y economistas de moda, aparecen algunos místicos que auguran que el 2012 será nuestro encuentro con el fin del mundo. Otros más positivos creen que el mundo recién ha comenzado porque ya no basta con el apogeo del capital y las grandes potencias. Frente a los que hablan de un nuevo modelo económico, algunos coaches y psicólogos creemos fehacientemente en la llegada de un nuevo hombre y una nueva mujer. El nuevo mundo sólo es posible si las personas cambian la acentuación del tener por la del ser.  No me refiero simplemente a movimientos sociales como el 15M o manifestaciones en toda Europa en repudio de los grandes poderes.  Más bien hablo de un tiempo donde proliferen los valores humanos antes que la ansiedad de no llegar a tiempo, el miedo a no llegar a fin de mes y la tristeza de no ser lo que algunos esperaban que sea. Hablo de un contexto donde no haya una tensión entre el deseo y la posibilidad de ser y de hacer.  La aparente independencia y libertad del individuo no evita que sea frágil y vulnerable. Entonces mi deseo para este 2012 es que cada uno sea protagonista de su vida y sólo asuma papeles secundarios cuando la compañía lo amerite. En realidad, mi deseo es que rompamos esos muros de omnipotencia donde nos protegemos de la crisis, el paro y la soledad. Mi  deseo es que estemos menos solos y aprendamos a rodearnos de la gente necesaria. Entonces si tiramos cosas viejas para limpiar los trastos de nuestra casa, sería bueno que también prescindamos de los prescindibles. No los desechemos porque las personas no somos objetos desechables  pero confiemos sólo en esos pocos o en esos muchos. Demos las gracias a la vida al estilo Violeta Parra de estar un año más en esta tierra generosa. Y para evocar mejor el clásico de Parra, nada mejor que la versión de la gran Mercedes Sosa:

Principalmente debemos agradecer que no estemos solos. Porque como digo siempre, sólo la unión de muchos y la cooperación de varios puede lograr que nuestros sueños se hagan realidad.

©Leticia Brando De Camilli, 2011. Toda reproducción es posible siempre que se cite el texto original

Tras tantos días de oscuridad, otra vez el triunfo del amor

Dice Joan Manuel Serrat que nunca es triste la verdad pero lo que no tiene es remedio. En los últimos días, los que tratamos de practicar la paz y el amor en nuestras vidas, fuimos testigos de una verdad horrorosa. Junto al amor, el respeto, la paz, la cooperación, la solidaridad, la unión,  sigue conviviendo el miedo, el dolor, la culpa y el odio. Claramente todos percibimos de forma diferente la realidad pero quizá en la educación escolar, deberíamos agregar una asignatura llamada Tolerancia y así se evitarían el crecimiento de estos seres que creen en una superioridad de razas o de naciones.  Sinceramente, creo que la fuerza del amor siempre es más potente que cualquier anti valor pero eso no parece haber pensado el ultraderechista Anders Behring Breivik, de 32 años, autor confeso de la doble matanza de Noruega.  Disfrazado de policía,  primero colocó un coche bomba cerca de la oficina del gobierno en Oslo y mató a 7 personas. Luego  partió hacia la isla de Utoya donde se organizaba un campamento de jóvenes de la Liga Juvenil del Partido Laborista. Estamos hablando de chicos y chicas de entre 15 a 22 años que se reunían para debatir  temas de igualdad de género, medio ambiente y política internacional.  Lamentablemente logró matar a 68 jóvenes y el resto se salvaron porque fingieron estar muertos, otros trataron de huir, nadando las heladas aguas noruegas hasta la costa más cercana. El asesino ya testificó y no se arrepiente porque como todo psicópata cree estar salvando al mundo de los musulmanes y de los marxistas. Otro pensamiento que sólo fomenta el odio, la ira y la rabia. Mientras este señor testifica y espero sea juzgado, las familias lloran desconsoladas sus muertos.

En Londres, también recibimos la noticia de la muerte ya anunciada de la cantante Amy Winehouse. Con una voz prodigiosa, Amy cantaba mejor que Billie Holiday pero sus vicios eran mayores.  Finalmente ingresó en el club de los 27, ese que forman Janis Joplin, Jim Morrison, Jimi Hendrix, Kurt Cobain. Bendecidos por el talento, fueron maldecidos por sus excesos que los llevó a morir con apenas veintisiete años. La vida de Amy como la de sus compañeros de club siempre estuvo sujeta a su adicción a drogas diversas como el crack y la heroína. En sus últimos conciertos ya casi no cantaba, simplemente se tambaleaba y era respaldada por un corista negro, de maravillosa voz y presencia. Por tanto, como ella rezaba en uno de sus temas “Back to black”, Amy seguramente ha regresado a la oscuridad porque ella hace tiempo eligió huir de la luz. Si en el atentado de Noruega, subyace la ira, la rabia y el odio, en la muerte de Amy podríamos decir que se esconde un hastío y nihilismo, que la estaba exponiendo hace años a caminar en la cuerda floja entre la vida y la muerte. Finalmente venció la última.

Afortunadamente, la selección de fútbol de mi pequeño país, Uruguay quiso demostrar que no todo es horror, muerte, odio, miedo y dolor. Conectados a la fuerza de la vida, ganaron la Copa América y sumaron 15 copas a los triunfos del país. Liderados por uno de los mejores coaches del mundo, el maestro Óscar Washington Tabárez,  los Diego Forlan y Lugano,  Luis Suárez, entre otros, nos iluminaron un ratito a todos los que estábamos siguiendo el partido por la televisión o por Internet.

Entonces potenciando valores como el amor, la cooperación, la generosidad,  el respeto, lograron alzarse con la copa América, ganando 3 a 0 a la selección paraguaya. Otra vez el país de fiesta y sólo espero que esa fuerza celeste se propague a ese país que un día fue llamado la Suiza de América. También espero que la fuerza del amor combata estos brotes de odio y aprendamos que la diferencia hace la riqueza del universo humano.

Y les dejo con uno de los mejores temas de Amy Winehouse, que espero que al menos ahora descanse en paz.

Los valores para superar la crisis

La idea de esta conferencia surge un poco provocada por la situación que estamos viviendo. Una situación donde al mismo tiempo que se nos habla de éxito, perfección, esfuerzo, inmediatez, también se nos habla de crisis, paro, fin del trabajo. Algunas de las palabras que describen los tiempos que corren. En los tiempos actuales, hay muchas exigencias de crecimiento y conquista permanente y eso hace que algunos colapsen cuando no logran alcanzar los objetivos ansiados.

Pero más que nunca, ante la crisis financiera y global, de la que todo el mundo habla, se hace necesario que hagamos uso de nuestra inteligencia emocional y de valores como el respeto, la disciplina, la bondad, la paz y la paciencia para enfrentar los obstáculos que se avecinan.

Desde Single Coach, estoy muy acostumbrada a trabajar como coach y formadora con líderes, empresarios, trabajadores que suelen hacerme planteamientos en relación a su trabajo, su implicación en el mismo, sus expectativas, pero en esta conferencia amplié un poco el abanico para ir más allá de la crisis en el terreno laboral. Si pensamos que como seres humanos, lo único constante es el cambio, podremos con facilidad asumir de un modo más efectivo las turbulencias que vengan con la crisis.

Por todo esto, en este encuentro no pretendí actuar de gurú ni prometí rituales o explicaciones complicadas, porque todos somos alumnos o profesores los unos de los otros. Como dice Ken O’ Donnell, a medida que vamos aprendiendo, pasamos a enseñar mediante el propio ejemplo.

Por otro lado, el tema de valores es un tema apasionante para mí porque es de mi interés desde que egresé de la Universidad como psicóloga, cuando era muy joven ya trascendía mi formación psicoanalítica, sistémica para trabajar los valores con niños, maestras y directores de instituciones educativas. Más tarde, me interesó el tema de Valores en las organizaciones y es así que escribí un curso específico sobre eso. Afortunadamente, algunas empresas que fomentan los valores en sus trabajadores, han comenzado a trabajar con ese programa, en el cual la gran vedette es el Curso de Confianza en las organizaciones.

Sólo nuestra flexibilidad, nuestra capacidad para adaptarnos a lo nuevo y el modo que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás, nos permitirán salir airosos de las crisis.

Aquí el comienzo de la conferencia que realicé el 8 de junio de 2010 en CINC, Barcelona: